Refugees International Concerned by U.S.–Costa Rica Third Country National Deportation Deal

Traduccion en español a continuación

Statement from Refugees International Senior Advocate for Latin America Rachel Schmidtke, who is based in Costa Rica: 

“On April 11, Costa Rica received its first flight of third country nationals under a new agreement with the U.S. government to receive 25 deportees a week. If flights continue to arrive weekly, Costa Rica will receive more third country nationals from the United States than any other country except Mexico.

These are deportations to Costa Rica of individuals who have no reasonable personal connection there; 13 are from countries in Asia and Africa and 12 were from Honduras or Guatemala

Refugees International is deeply concerned that some of the people being deported to Costa Rica may be asylum seekers who were never given a fair chance to present their cases in the United States, or individuals whom U.S. immigration judges have already ruled should not be returned to their home countries.

We are particularly alarmed that these individuals could face persecution or torture if returned to their country of origin – especially if are pressured to accept so-called “Assisted Voluntary Return” under duress without a real choice. This kind of chain refoulement has already happened to deportees the United States previously sent to Costa Rica and to other third countries with which the United States has agreements. 

As of April 13, the Costa Rican Human Rights Ombudsman – who played a critical role in safeguarding the rights of 200 deportees the United States previously sent to Costa Rica – has been unable to find where the new arrivals are being held or what conditions they are in. 

Refugees International also shares concerns with Costa Rican human rights organizations about what will happen to deportees who choose to stay in Costa Rica. While deportees have the opportunity to seek asylum or a temporary status there, Costa Rica does not have the institutional capacity to provide people with meaningful information about their options to stay in the country nor conduct asylum interviews in languages other than Spanish. It is also not clear what will happen to them following their one week of hotel accommodations provided by the IOM, given that Costa Rica has no public shelters available for migrants in or around San Jose and that U.S. aid cuts have decimated the humanitarian ecosystem in the country that could provide longer term support. 

We call for the end of deportations without fair hearings and the use of third country agreements to undermine access to protection.” 

For more information or to schedule an interview, contact Etant Dupain at edupain@refugeesinternational.org.


Refugees International expresa su preocupación por el acuerdo entre EE. UU. y Costa Rica sobre la deportación de nacionales de terceros países

Declaración de Rachel Schmidtke, Coordinadora de Incidencia para América Latina en Refugees International, radicada en Costa Rica:

“El 11 de abril, Costa Rica recibió su primer vuelo con nacionales de terceros países en virtud de un nuevo acuerdo con el gobierno de EE. UU. para recibir 25 deportados por semana. Si los vuelos continúan llegando semanalmente, Costa Rica recibirá más nacionales de terceros países de EE. UU. que cualquier otro país, con la excepción de México.

Se trata de deportaciones a Costa Rica de personas sin vínculos personales razonables con el país; 13 provienen de países de Asia y África, y 12 de Honduras o Guatemala.

A Refugees International le preocupa profundamente que algunas de las personas deportadas a Costa Rica sean solicitantes de asilo que nunca tuvieron la oportunidad de presentar sus casos en EE. UU., o personas a quienes los jueces de inmigración estadounidenses ya han dictaminado que no deben regresar a sus países de origen.

Nos preocupa especialmente que estas personas puedan sufrir persecución o tortura si son devueltas a su país de origen, especialmente si se ven presionados a aceptar el llamado “Retorno Voluntario Asistido” bajo coacción y sin una verdadera opción. Este tipo de devolución en cadena ya ha ocurrido con personas deportadas que Estados Unidos envió previamente a Costa Rica y a otros terceros países con los que Estados Unidos tiene acuerdos.

A partir del 13 de abril, la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica, quien desempeñó un papel fundamental en el resguardo de los derechos de 200 personas deportadas que Estados Unidos envió previamente a Costa Rica, no ha podido determinar dónde se encuentran los recién llegados ni en qué condiciones.

Refugees International comparte la preocupación de las organizaciones costarricenses de derechos humanos sobre qué sucederá con las personas deportadas que decidan quedarse en Costa Rica. Si bien las personas deportadas tienen la oportunidad de solicitar asilo o un estatus temporal allí, Costa Rica no cuenta con la capacidad institucional para brindarles información sobre sus opciones de permanecer en el país ni para realizar entrevistas de asilo en idiomas distintos del español. Tampoco está claro qué sucederá con estos individuos después de la semana de alojamiento en un hotel proporcionado por la OIM, dado que no existen albergues públicos disponibles para migrantes en San José ni en sus alrededores, y los recortes a la ayuda financiera estadounidense han diezmado el ecosistema humanitario del país, el cual podría brindar apoyo a largo plazo.

Exigimos el fin de las deportaciones sin el debido proceso y del uso de acuerdos con terceros países para socavar el acceso a la protección.”

Para obtener más información o programar una entrevista, comuníquese con Etant Dupain a través de edupain@refugeesinternational.org.