Costa Rica: Organizations Propose Reforms to Promote Refugee Integration
SAN JOSÉ—Civil society organizations, academic institutions, and faith-based groups today delivered a joint statement to the Costa Rica Legislative Assembly proposing a series of reforms to improve the integration of refugees and asylum seekers in Costa Rica. These reforms include strengthening institutional coordination, improving asylum and regularization procedures, removing barriers to formal employment, and supporting individuals in vulnerable conditions.
The joint statement from A Rocha Costa Rica, Acción Universitaria, Asociación Azomalli, Asociación Intercultural de Derechos Humanos (ASIDEHU), Asociación Promoción Claretiana para el Desarrollo (PROCLADE), Asociación Unidad Juvenil y Estudiantil para el Desarrollo Regional, CENDEROS, Centro Internacional para los Derechos Humanos de los Migrantes (CIDEHUM), CISAS, Fundación Mujer, Global Strategic Litigation Council, IRCA CASABIERTA, Comisión Nacional de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, Refugees International, Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica, and Universidad de Costa Rica (UCR), Escuela de Ciencias Políticas, TC-738 noted that although Costa Rica has a robust legal framework for displaced individuals, thousands of people face slow administrative processes and obstacles that hinder their regularization and access to formal and decent employment.
“More than 300,000 refugees and asylum seekers are already working, consuming, and paying taxes in Costa Rica. Yet the state denies them the conditions to fully integrate, limiting their contribution to the economy and society. That makes no sense—economically or morally,” said Martha Guerrero, advocate at Refugees International.
The proposed measures aim to address the administrative delays and obstacles facing asylum seekers in the country, many of whom are unable to regularize their status or access formal employment due to slow and fragmented processes.
“As a refugee living in Costa Rica, I have experienced firsthand how the gap between what the law establishes and reality. All of this translates into violations of basic human rights. This is not only about access to employment—it is also about access to education, information, and the dignified conditions that allow people to rebuild their lives,” said Cristian Medez, Executive Director of Acción Universitaria.
On average, people seeking international protection in Costa Rica must wait more than a year to obtain an appointment to claim asylum and months more before they receive a decision, which pushes them into the informal economy.
“There is a crisis in the asylum system marked by violations of due process, significant delays, and a problem with migrants already settled in the country who are denied asylum and remain in an irregular immigration status,” said Gabriela Richard, director of the International Center for the Human Rights of Migrants (CIDEHUM).
The foreign-born population in Costa Rica represents nearly 10 percent of the country’s total population and contributes an amount equivalent to 6.5 percent of the gross domestic product in activities that do not compete with the local workforce but rather complement it.
The joint statement also raises the need to improve inter-institutional coordination, streamline the recognition of degrees and technical skills, and adopt differentiated approaches for populations in more vulnerable situations.
“Within migrant populations, there are particularly vulnerable groups, such as women, children, people from the LGBTI+ community, and Indigenous communities. That is why public policies and action protocols specifically designed for these sectors are needed,” said Natasha Pérez, an attorney with the Global Strategic Litigation Council (GSLC).
These reforms would help bridge the gap between what is established in regulations and the international instruments signed by Costa Rica, and their actual implementation. Advancing these measures is not only a humanitarian imperative but also represents an opportunity to strengthen the Costa Rican economy and reduce informality.
For more information or to schedule an interview, contact Etant Dupain at edupain@refugeesinternational.org.
Costa Rica: organizaciones proponen reformas para integrar a población refugiada
SAN JOSÉ—Organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas y organizaciones religiosas presentaron hoy un pronunciamiento en conjunto a la Asamblea Legislativa con una serie de reformas para mejorar la integración de refugiados y solicitantes de refugio en Costa Rica, entre ellas fortalecer la coordinación institucional, mejorar los procesos de refugio y regularización, eliminar barreras al empleo formal y atender a personas en situación de vulnerabilidad.
En un pronunciamiento conjunto expuesto en la Asamblea Legislativa ante diputaciones salientes y entrantes, A Rocha Costa Rica, Acción Universitaria, Asociación Azomalli, Asociación Intercultural de Derechos Humanos (ASIDEHU), Asociación Promoción Claretiana para el Desarrollo (PROCLADE), Asociación Unidad Juvenil y Estudiantil para el Desarrollo Regional, CENDEROS, Centro Internacional para los Derechos Humanos de los Migrantes (CIDEHUM), CISAS, Fundación Mujer, Global Strategic Litigation Council, IRCA CASABIERTA, Comisión Nacional de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, Refugees International, Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica y Universidad de Costa Rica (UCR), Escuela de Ciencias Políticas, TC-738 señalaron que, aunque el país cuenta con un marco legal robusto y coherente con estándares internacionales, miles de personas enfrentan procesos administrativos lentos y obstáculos que dificultan su regularización migratoria y acceso al empleo formal y decente.
“Los más de 300,000 refugiados y solicitantes de refugio ya trabajan, consumen y pagan impuestos en Costa Rica. Sin embargo, el Estado les niega las condiciones para integrarse plenamente, limitando su contribución a la economía y sociedad. Eso no tiene ningún sentido económico ni moral”, dijo Martha Guerrero Ble, oficial de incidencia de Refugees International.
Las medidas propuestas buscan responder a los retrasos administrativos y trabas que enfrentan los solicitantes de refugio en el país, muchas de las cuales no logran regularizar su situación ni acceder a trabajo formal debido a procesos lentos y fragmentados.
“Como persona refugiada en Costa Rica he vivido las brechas entre lo que establece la ley y la realidad. Todo esto se traduce en vulneraciones a derechos humanos básicos. No se trata solo del acceso al empleo — sino también a la educación, a la información y a condiciones dignas para reconstruir una vida,” dijo Cristian Mendez, director ejecutivo de Acción Universitaria.
En promedio, las personas en busca protección internacional en Costa Rica deben esperar más de un año para obtener una cita para solicitar refugio y meses adicionales para recibir una resolución, lo que las empuja a la economía informal.
“Hay una crisis en el sistema de refugio con violaciones al debido proceso, demoras significativas y un problema con las personas migrantes ya arraigadas en el país a quienes se les deniega el refugio y quedan en condición migratoria irregular”, dijo Gabriela Richard, directora del Centro Internacional para los Derechos Humanos de los Migrantes (CIDEHUM).
La población extranjera en Costa Rica representa cerca del 10% de la población y contribuye con un monto equivalente al 6,5% del producto interno bruto, en actividades que no compiten con la mano de obra local sino que son complementarias.
El pronunciamiento conjunto también plantea la necesidad de mejorar la coordinación interinstitucional, agilizar el reconocimiento de títulos y competencias técnicas, y adoptar enfoques diferenciados para poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad.
“Dentro de las poblaciones migrantes hay grupos especialmente vulnerados, como las mujeres, la niñez, personas de la comunidad LGBTI+, o comunidades indígenas. Por eso se necesitan políticas públicas y protocolos de acción especialmente diseñados para estos sectores” manifestó Natasha Pérez, abogada en el Global Strategic Litigation Council (GSLC).
Estas reformas permitirían cerrar la brecha entre lo establecido en la normativa, los instrumentos internacionales firmados por Costa Rica, y su implementación en la realidad. Para las organizaciones firmantes avanzar en estas medidas no solo responde a un imperativo humanitario, sino que representa una oportunidad para fortalecer la economía costarricense y reducir la informalidad.
Para más información o para coordinar una entrevista, contactar a Etant Dupain: edupain@refugeesinternational.org.